La Iglesia revive la escena santa de aquel atardecer en que el Señor instituyó la Eucaristía y el sacerdocio, como memorial perpétuo de su amor manifestado en la Cruz, es decir los amó hasta la entrega total de su propia vida. En el misterio de la cena Pascual, que el Señor celebró con los suyos poco antes de su pasión, perdura el sacrificio pascual sellado una vez para siempre en la Cruz. Con estos sentimientos nos congregamos todos alrededor de su altar, para celebrar el día sagrado en el que el Señor fue entregado por Júdas, y al celebrar tambien la entrega que Jesús hizo de sí mismo en el misterio de su cuerpo y de su sangre. El amor humilde y desinteresado del Señor lo percibimos de veras en el sugestivo río del lavatorio de los pies, recuerdo íntimo del gesto de Jesús, que se hizo servidor de todos.
jueves, 9 de abril de 2009
UN SUEÑO: JUEVES SANTO EN HUEVAR.
La Iglesia revive la escena santa de aquel atardecer en que el Señor instituyó la Eucaristía y el sacerdocio, como memorial perpétuo de su amor manifestado en la Cruz, es decir los amó hasta la entrega total de su propia vida. En el misterio de la cena Pascual, que el Señor celebró con los suyos poco antes de su pasión, perdura el sacrificio pascual sellado una vez para siempre en la Cruz. Con estos sentimientos nos congregamos todos alrededor de su altar, para celebrar el día sagrado en el que el Señor fue entregado por Júdas, y al celebrar tambien la entrega que Jesús hizo de sí mismo en el misterio de su cuerpo y de su sangre. El amor humilde y desinteresado del Señor lo percibimos de veras en el sugestivo río del lavatorio de los pies, recuerdo íntimo del gesto de Jesús, que se hizo servidor de todos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario