Este es el inicio de la carrera oficial, empieza el recorrido justo a la salida de la Iglesia Parroquial.
Esta calle tiene la peculiaridad que tiene una empinada cuesta que justo al terminar la calle nos lleva a las mismas puertas de la Iglesia Parroquial, el paso de las cofradias por esta emblemática calle es sinceramente expectacular, digno de ver y de admirar ya que los costaleros de nuestro pueblo tienen que hacer un verdadero esfuerzo para superar esta dificultad, y lejos de superar el obstáculo que se presenta lo más rápido posible, nuestros costaleros trabajan, sudan, sufren y sobre todo se recrean y hacen que el trabajo en esta calle sea especial y disfrutan con su esfuerzo deleitando a todo aquel que se acerque por la cuesta de marinita, sinceramente es algo que no se puede describir con palabras el sentimiento que un costalero tiene cuando se encuentra debajo de las trabajaderas cuando el paso está en la calle de marinita, eso es algo que hay que vivirlo debajo de un paso para poder sentirlo, no se puede explicar es imposible.

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