Ya se asoma, enmudece tu pueblo, y a tu paso reposado una estrella se ha dejado su más reciente luz... Y sigue tras sus pasos porque no quiere dejar de alumbrar en tu camino madre de la Soledad. La amargura de tu cara más que sombra es claridad cuando llegas a la plaza, madre de la soledad.
!Que no roce ni un varal!, "cuerpo a tierra, costaleros a la voz del capataz".
Y por las calles de Huévar hasta llegar a la Iglesia rodeada de tu pueblo, todo fé, todo esperanza, !más despacio costaleros!, arrastrar las alpargatas, la estrella sigue en el cielo haciendo la noche larga y yo me muero, me muero, diciendote !guapa y guapa!.
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