Es igual que un sentimiento que no pasa de moda, que sólo se altera con la expresión de belleza, según la luz que reciba.
La "Soledad" lleva carita de rosa, imposible que abrace el cuerpo mustio de su hijo. No lo ves que no está muerto, que duerme el sueño de los justos, de los que alargan su diestra y señalan con el índice hacia el clavel de la vida.
No le cuentes a la "Soledad" otra pena que no sea la ilusión de tu mirada, tu dicha al contemplar que su excelso dolor es la Piedad de todas nuestras culpas.

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