
-Apenas si es de mañana-
y va a buscar a "su hermana"
por darle la enhorabuena.
la Virgen de la Soledad.
!Buenos dias, Soledad!
Temí que ya no vendrías-
-y estoy contando los dias-,
rindiéndome en la espera
al ver que no venías.
¿Pués había de faltar?
!Si es tan grande mí anhelo
que "se me fue el santo al cielo",
y he dejado en el altar
olvidado mi pañuelo!.
¿Pañuelo? !para que llanto!
!Que no es día para penas,
y de inquetudes me llenas
si te han de causar quebrantos.
Mi llanto no te atormente.
que si lloro es de alegría
y cada lágrima mía,
será una flor que en tu frente
florecerá en este día.
... y sonrien, y suspiran
y la cara se les llena de
alegría cuando se miran
Sangre y Soledad de Huévar.


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